Atenas

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La península de Ática se extiende practicante en el centro geográfico del territorio Helénico. Su pasado histórico se pierde en las tiniemblas de los tiempos y nos llega a través de las leyendas de las razas prehelénicas, instaladas aquí a finales del periodo neolítico. Pasando por todos los procesos de desarrollo social, los primeros agricultores empiezan a ocupar el territorio de la planicie alrededor de la roca sagrada y todavia en tiempos remotos, adorando ya a Dioniso, dios del vino, y otras deidades, comienzan la construcción de templos sobre ella.
Pero es mucho más tarde, a partir del 6º siglo antes de Cristo, cuando aparece Atenas (se sostiene la teoría sobre el nombre de esta hermosa ciudad que Atenas, un nombre en plural, puede ser el conjunto de los pueblos del valle de Ática unidos bajo el mismo nombre), y junto con la aparición de las reglas de la sociedad, llegan al escenario histórico los primeros reyes, héroes o semidioses, sabios legisladores y estadistas y con el auge de las culturas continentales, Atenas se convierte en ciudad principal del mundo Helénico.
El apogeo de Atenas llega durante el siglo quinto, el siglo de Oro, cuando la ciudad se convierte en el leader sociocultural de todas las ciudades-estados continentales y del Egeo. En este momento Atenas cuenta con una población delimitada geográficamente, bajo la misma lengua, las mismas costumbres religiosas y políticas y el mismo orgullo nacional: el Helenismo.
Mientras que los limites geográficos de la principal ciudad-estado, se definen por el territorio del valle de Ática, el prestigio intelectual, el poderío marítimo y la aplicación de la Democracia, hacen de Atenas un ejemplo a imitar. Y es justamente durante el siglo 5to que las necesidades de la democracia hacen que majestuosas construcciones se levanten alrededor de la roca. En la parte norte se instala el Agora, el más importante lugar de reunión de los ciudadanos y sobre la roca se construyen los templos dedicados a los dioses que protegen este progreso.
La Acrópolis de Atenas, la única construida con fines religiosos, en el siglo de Oro de Atenas, ofrece al mundo el Partenón, la poesía de la arquitectura  y en honor a los primeros gobernantes locales se erige el Erecteion, templo dedicado a Erecteo, a la diosa Atenea y a Poseidón, dios de los mares y maremotos. La ciudad brilla de punta a punta y es consentida por los dioses y envidiada por los mortales.
El proceso de la glorificación es interrumpido por las guerras entre las dos corrientes filosóficas formadas a través de los siglos. La guerra de Peloponeso acaba con muchas vidas, entre ellas la del Pericles el creador del milagro Ateniense y Atenas pasa en segundo termino derrotada y aniquilada. Después de la recuperación lograda por medio de frágiles acuerdos de paz, Atenas y todo el territorio Helénico, tiembla al desfile militar de los soldados de Alejandro Magno. El joven estratega logra unificar a los griegos, con el poder de su espada y una vez unidos los lleva a la conquista del mundo conocido imponiendo un comercio y una cultura globalizada, Griega, desde las columnas de Hércules (estrechos de Gibraltar) hasta el río Hindú.
Atenas pierde sus privilegios y pasa en segundos términos.
En el breve espacio que sucede la temprana muerte de Alejandro, sus herederos dividen el imperio Helenístico y siguen realizando el sueño del visionario Alejandro.
Pero los hechos son más rápidos. Una nueva fuerza aparece en el escenario de la historia y Atenas en el 146 es conquistada por los romanos. La admiración para la ciudad es sorprendente. La bárbara soldadesca romana se bautiza a la cultura griega y de regreso a Roma se lleva nuevos dioses, nueva arquitectura y toda la disciplina filosófica de Atenas referente a la política y la democracia.
La aparición del cristianismo, una nueva fuerza intelectual significa el fin del mundo antiguo. A penas el cristianismo se establece, en el cuarto siglo después de Cristo, sobre la estructura romana, Atenas pasa a ser la representante de la idolatría y su suerte esta echada: con el apoyo del estado empiezan a destruir los templos y las escuelas filosóficas se derrumban victimas del fanatismo religioso. Atenas se convierte en una ciudad segundaria e insignificante, una de tantas dentro del imperio que ahora va cambiando su identidad. La combinación de la cultura griega con el cristianismo provoca el nacimiento del nuevo imperio. Los súbditos ciudadanos del imperio ahora hablan el latin, son cristianos y el imperio se divide en oriental y occidental con capitales a Roma y a Constantinopla. Es el comienzo del periodo obscuro para Atenas.
El nuevo imperio Bizantino cuyos territorios incluyen a Atenas esta concentrado alrededor de Constantinopla. Durante casi 15 siglos Atenas desaparece del escenario, se desnuda de su papel protagonista, para caer al igual que todo el imperio en manos del otomano. Atenas atraviesa el periodo más negro de su historia. Durante 4 siglos vive la miseria y la destrucción.
La revolución de 1821, es la más exitosa de todas y el resultado trae la independencia del país que paulatinamente vuelve a componerse y volver a formar a Grecia como en sus orígenes. Pronto Atenas vuelve a convertirse en la capital del nuevo estado Helénico. Con mucho amor y admiración los herederos de los antiguos vuelven a construir las escuelas y a buscar las raíces en las ruinas. El bisturí arqueológico aun con muy escasos recursos vuelve a la superficie el glorioso pasado y con las excavaciones revive la historia.
Atenas vuelve a prender el camino a la gloria con pequeños paréntesis durante los cuales soporta dignamente conquistas de más o de menos tiempo. Las inclemencias del tiempo y de la barbarie han dejado imborrables sus huellas sobre el suelo de Atenas  
Finalizada la primera guerra mundial, encuentra a Grecia con el territorio recuperado y en el camino del progreso. Pasadas las monarquías, Grecia entra en el proceso democrático y la capital Atenas es la ciudad más importante del país.
Terminada la segunda gran guerra encuentra Atenas medio destruida por los bombardeos nazis y entra en un breve periodo de reconstrucción y de recuperación.
Su posición privilegiada y su admirado pasado histórico la ayudan a recuperar y ya en este nuevo periodo Atenas, capital de la nueva republica, es el centro de letras, hospedando las sedes  de organismos internacionales como la OTAN o la Unión Europea y más.

Actualmente Atenas cuenta con una población de poco menos de 4 millones junto con el famoso y tan cantado puerto de Pireo y es capital de la Republica parlamentaria presidencial, miembro de la OTAN y la Unión Europea y de los más importantes Organismos Internacionales.

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